150ggranos de soja amarilla crudos(500 g cocidos y pelados)
1cucharadavinagre de manzanao blanco (aprox. 15 ml)
1gesporas de Rhizopus oligosporus
Evita que la pantalla se apague.
Instrucciones
Remojar la soja: Coloca los granos de soja en un bol grande con agua y deja en remojo por 8 a 12 horas o toda la noche. La soja se hinchará bastante, así que usa al menos el triple de agua.
Pelar y cocer: Tras el remojo, frota los granos entre las manos para quitar la cáscara (puedes hacerlo en varias tandas cambiando el agua). No es obligatorio quitar toda la piel, pero sí la mayor parte. Luego, cocina los granos en agua limpia durante unos 30 minutos o hasta que estén suaves, pero no deshechos.
Escurrir y secar: Escúrrelos bien y sécalos con una toalla limpia o papel absorbente. Es clave que no queden húmedos, solo tibios y sin agua visible.
Acidificar: Añade un chorrito de vinagre (una cucharada por cada 500 g de soja cocida). Esto baja el pH y favorece el crecimiento del Rhizopus evitando bacterias indeseadas.
Inocular: Agrega el fermento para tempeh (Rhizopus oligosporus) y mezcla muy bien para repartirlo de manera uniforme. La cantidad depende del proveedor, pero suele ser una pizca por cada 250-500 g de soja.
Empacar: Coloca la soja inoculada en bolsas tipo zip o moldes con agujeros para que respire (puedes hacer agujeritos con un palillo si usas bolsas). Aplástala hasta dejar una capa de 2-3 cm.
Fermentar: Deja las bolsas en un lugar cálido a 30-32 ºC durante 24 a 48 horas. Lo ideal es usar un deshidratador, horno apagado con luz encendida o una yogurtera. En 24-36 h deberías ver una capa blanca que une los granos: eso es el micelio.
Listo para cocinar: Cuando esté cubierto por completo por el micelio blanco, el tempeh está listo. Puede refrigerarse por hasta una semana o congelarse por más tiempo.