Postre romano que se prepara típicamente el día del solsticio de invierno como un buen augurio con la esperanza de que el sol vuelva pronto. Los ingredientes principales son chocolate, frutos secos y frutas confitadas.
Rallar las cáscaras de naranja y limón evitando la parte blanca amarga.
Picar las almendras, las avellanas y las nueces en trocitos. Utiliza una licuadora a velocidad mínima durante 10 segundos.
Mezclar todos los ingredientes, excepto el chocolate, en un bowl con una cuchara.
Derretir el chocolate en un baño de María o en el microondas durante 3 minutos.
Agregar a la mezcla usando una cuchara, y luego usa tus manos tan pronto la mezcla se haya enfriado (aproximadamente 10 segundos). Puedes ayudarte con unos guantes de cocina.
Mezclar todo hasta obtener una mezcla homogénea.
Darle forma. Con las manos enharinadas formar una bola y colocarla en una sartén forrada con papel de horno. Aplasta la bola con la palma de tus manos.
Primer horneado. Introducir en el horno con el papel en una bandeja y hornear por 40 minutos.
Preparar el glasé de la cubierta. Poniendo la harina, el aceite y el azafrán en un bowl. Comienza a mezclar con un tenedor o mezclador de alambre y agrega agua hasta obtener una masa espesa y homogénea.
Pintar el pangiallo con el glaseado de azafrán.
Segundo horneado. Vuelve a introducirlo en el horno un par de minutos for 2 o 3 minutos hasta que se esparza, retíralo del calor y déjalo enfriar. ¡Listo! Ya tienes lista esta gran idea para acompañar con tu infusión preferida.
Notas
Vigila el horno entre los minutos 30 y 40 para asegurarte que no se queme. Sácalo del horno y déjalo enfriar completamente antes de servir.